martes, 29 de enero de 2019


“ARLEQUÍN y BAILARINA”Un nuevo Zabaleta sin catalogar. 

Rafael Zabaleta era una persona metódica, ordenada, meticulosa, minuciosa, … trabajaba con escrupuloso cuidado y esmerada dedicación, en su pintura y quehaceres diarios.

De ahí su catalogación manuscrita en la que relaciona aquellas obras que según él, 352 óleos, habían de considerarse a la hora de estudiar su producción pictórica. Una relación en la que da nombre a sus óleos, fecha de ejecución, medidas, e incluso a quien los regalo (24) o vendió (96), junto al precio pagado por ellos, en su caso. 

A partir de ahí, en sucesivas catalogaciones de D. Basilio Rodríguez Aguilera (director del Museo Zabaleta de Quesada), Dª Ángeles Dueñas Rodríguez (documentalista del Museo Reina Sofía de Madrid) y Dª María Guzmán Pérez (catedrática de la Universidad de Granada) encontramos un total de 466 óleos relacionados. Aunque durante estos últimos años han aparecido y se han referenciado unos cinco óleos más, de pequeño formato o baja calidad artística. 

El repertorio teatral y circense en la obra de Rafael Zabaleta está integrado por volatineros, titiriteros, saltimbanquis, arlequines y cómicos. Un nutrido grupo temático zabaletiano compuesto por doce óleos, una acuarela y dos dibujos; siendo considerado este, como el referente iconográfico de la pintura de Zabaleta durante los años 40.


En estos últimos meses ha llegado a nuestras manos la reproducción fotográfica de un óleo, “Arlequín y bailarina”,firmado en su parte inferior derecha: “R. Zabaleta”. Después de una exhaustiva y larga investigación, podemos afirmar que este cuadro no aparece referenciado en ninguna de las catalogaciones existentes sobre la obra de Rafael Zabaleta, en el caso que fuese su autor. Desconocemos así mismo, la trayectoria expositiva del óleo, si existió. Lo que nos hace pensar, que esta obra ha pasado directamente del artista a su primer propietario y a partir de ahí, no se ha movido de la pared en que fue colgado. Su dueño, ha debido de estar ajeno al mercado del arte, o no ha deseado que este lienzo figurase en alguna de las innumerables exposiciones y homenajes realizados al pintor. 

Buceando en las bases de datos de museos, pinacotecas y galerías de arte, encontramos como única referencia la subasta del 7 de octubre de 2015 en la Sala Retiro de Madrid,“Lote 607. Rafael Zabaleta. Arlequín y bailarina. Óleo sobre lienzo de 100 x 80 cm.”,saliendo a puja en 60.000 €. Al habla con la casa de subastas, solo nos indican que no había sido adjudicado, sin aportarnos más datos, tampoco de su anterior propietario, debido al secreto profesional. Por lo que no tenemos ninguna pista de su paradero, y perdemos la oportunidad de poder estudiarlo físicamente, en especial su parte trasera y laterales. 


“Arlequín y bailarina”, (100x80). 

El protagonismo escénico de la composición, lo centra el autor en dos figuras en primer plano, sentadas sobre un sofá o cama en el interior de una habitación. Un arlequín y una bailarina, el fumando con rostro distante, pensativo, ausente; ella en actitud aparente de espera, pacienteAmbos personajes están absortos en sus pensamientos, transmitiendo una atmósfera de soledad y melancolía, potenciada por los dominantes y fríos tonos azules. 

Entre ambas figuras, al fondo de la habitación, encontramos una mesa y un caballete de artista, bajo un espejo donde se refleja la figura hierática del arlequín. A su lado, una ventana abierta a un jardín o paisaje urbano, donde se aprecia un conjunto de edificaciones, que nos hacen evocar un paisaje parisino. El conjunto del óleo queda enmarcado por un grueso cortinaje y un tupido papel que cubre las paredes, dejando entrever un zócalo de un pesado marrón-violáceo-purpura. Una ambientación densa y saturada de elementos, pero equilibra por la ligereza del colorido de los personajes. 

En esta obra, destaca la fuerza y precisión del dibujo de las dos figuras; bordeadas por una fina línea que las define y concreta, conformando un soporte dibujístico firme y preciso. Un delicado soporte constructivo, que contiene ese caleidoscopio de rutilantes azules que dominan el lienzo.  

Su esquema cromático se basa en un marrón borgoña y un azul cobalto, que con la yuxtaposición de ambos, el artista consigue una notable armonía y delicada vibración tonal. 

El lienzo nos remite a la estética picassiana de la época azul, en la que por primera vez el maestro malagueño también incluirá arlequines y saltimbanquis en su repertorio temático. 

Esta obra, en caso de catalogarse definitivamente como de Zabaleta, la podemos datar en la década de los años cuarenta, entre 1942 y 1944; teniendo como antecedente, el óleo “Carnaval” (73x60) de 1942, una obra, con muy parecida expresividad en las formas. Cabe destacar el gran parecido físico de los personajes de ambas obras. 


Precisamente, en la catalogación ológrafa de Rafael Zabaleta encontramos la referencia a un óleo de 1944, la “Troupee”(sin medidas), que el pintor ha tachado. ¿Pudo tener dudas sobre el óleo y no recordando el motivo, lo tacho?. Este podría ser nuestro “Arlequín y bailarina”.

Aunque con todas las reservas hasta poder estudiarlo físicamente, no podemos afirmar definitivamente, que este óleo sea un Zabaleta.


Aparece el óleo de Zabaleta “Arlequín y bailarina”.

A raíz de nuestro artículo publicado en el diario Ideal (Jaén) el 13 de diciembre de 2018, “Un nuevo Zabaleta sin catalogar”, el propietario del cuadro se ha puesto en contacto con nosotros. El óleo pertenece a un coleccionista de arte de Zaragoza, que lo heredó de su padre, a la sazón un enamorado de la pintura y en especial de la obra de Zabaleta. Un personaje muy cercano al mundo del arte y su coleccionismo, que lo compro posiblemente en Madrid o Barcelona, aunque no nos han podido asegurar si en una galería o directamente al artista. 

El actual propietario, nos hace saber que entregó el cuadro a la Sala Retiro de Madrid en otoño de 2015 para su subasta, y no alcanzando el precio de reserva volvió a su colección personal. Como afirmábamos, este óleo de Zabaleta no ha participado en exposiciones u homenajes celebrados desde el fallecimiento del artista.

Hemos tenido la posibilidad de comprobar, en las fotos enviadas por el coleccionista,  que en su parte trasera aparecen las medidas del lienzo y del bastidor: 100x81, 80’5x93, e/ 736; junto al número de la galería 3.831. En la única cartela de papel (un tanto deteriorada, algo natural) que aparece pegada sobre otra arrancada del bastidor, indica “Madrid Macarrón S.A. Jovellanos, 2 TEL. 221-36-61 222-61-08 “. La numeración 80’5x93 mantiene un trazo muy similar a la de otros óleos del pintor Rafael Zabaleta, y no olvidemos que la empresa Macarrón de Madrid, con los que le unía una gran amistad, era su proveedor habitual de lienzos y bastidores, idénticos a los del óleo estudiado.


La obra en sí, no ofrece duda en su estilo y paleta de color, encajando perfectamente en su repertorio teatral y circense, referente iconográfico de la pintura de Zabaleta de los años 40. Nos llama la atención, el tratamiento de las manos del arlequín, a la manera del Greco (junto a Velázquez, uno de sus artistas admirados), técnica ya utilizada en el óleo antecedente de esta obra, “Carnaval” (73x60) de 1942, un óleo con la misma expresividad en las formas, con el que incluso mantienen un gran parecido físico los personajes de ambas obras. Y otra similitud que resaltar, el arlequín sostiene entre sus dedos un cigarrillo, aunque en diferente mano. Tampoco olvidemos que en la catalogación ológrafa de Zabaleta aparece en el año 1944 un óleo “Troupe” tachado, ¿una duda?, o mejor un olvido.

Por último, en cuanto a la firma no hay dudas, pues las de otros óleos de la misma época son similares a ella. Claro, a la espera de la confirmación de un experto grafólogo.  

Por todo lo anteriormente expuesto, podemos aseverar casi con toda seguridad, que este óleo es un Zabaleta. 


Miguel A. Rodríguez Tirado









ANEXO:

El REPERTORIO TEATRAL y CIRCENSE en la obra de Rafael Zabaleta, está integrado por volatineros, titiriteros, saltimbanquis, arlequines y cómicos. Encontramos en su producción artística, las siguientes obras: 12 óleos, 1 acuarela, 1 dibujo a tinta (al menos) y 1 boceto a lápiz. 

ÓLEOS:
1.    Nº 36.  1934 Titiriteros (97 x 100)
2.    Nº 47.  1937 Cómicos (107x94)
3.    Nº 48.  1937 Arlequín con figuras (100x81)
4.    Nº 58.  1940 Cómicos (31x38)
5.    Nº 68.  1940 Arlequín con figuras (67x55) Catalogado Zabaleta
6.    Nº 84.  1942 Cómicos (100x81) 
7.    Nº 89.  1942 Carnaval (73x60) Catalogado Zabaleta.
8.    Nº 93.  1942 Joven Arlequín (81x65) Catalogado Zabaleta.
9.    Nº 101. 1943 Volatineros (100x81) Catalogado Zabaleta.
10.  Nº 133. 1945 Volatineros en el campo (100x81) Catalogado Zabaleta.
11.  Nº 165. 1947 Arlequín y Pierrot (81x81) Catalogado Zabaleta.
12.  Nº 302. 1952 El circo (50x61) Catalogado por Zabaleta.

ACUARELA: 1945. “Saltimbanquis” (30x22).

DIBUJO: 1 dibujo a tinta (al menos).

BOCETO: 1943. A lápiz: “Volatineros”, Nº 101.