viernes, 26 de febrero de 2021


PARQUE de NOCHE

 


1948

Óleo sobre lienzo (81x100) 

Colección Museo Zabaleta, Quesada

Firmado, ángulo inferior izquierdo: “QUESADA   R Zabaleta” 

Nº de Inventario: MZ, 420. MGP, 189 

 


El actual “Jardín” de Quesada nace en el año 1878, a partir de una zona de ensanche y terreno baldío donde pastaban los animales domésticos libremente. Desde entonces ha mantenido aquella “Plaza del Paseo” su estructura básica, así como su olmeda, hoy en franco retroceso debido a la grafiosis. Con el paso de los años fue renombrada como: Plaza de la Villa, de la Constitución, de la República Federal, del General Serrano Bedoya, de la República, del Generalísimo y de nuevo de la Constitución; nombres que se le han asignado a este recinto lúdico-festivo, centro neurálgico local donde transcurre gran parte de la vida cotidiana del pueblo.

 

El “Jardín de Quesada”, como se le conoce popularmente, era el lugar de paseo diario y tertulias del pintor Rafael Zabaleta Fuentes, ámbito donde transcurrió gran parte de su existencia vital quesadeña.

 

Este recurrente espacio público será inmortalizado por Zabaleta en 24 óleos, desde distintos ángulos, en las diferentes estaciones del año, de día y de noche. La serie temática del “Jardín de Quesada” forma parte imprescindible del repertorio iconográfico zabaletiano. 



El “Parque de noche”, una obra de gran belleza plástica y decorativa, antecedente del  “Nocturno del jardín” (130 x 97) de 1957 que forma parte de la colección del Museo Nacional-Centro de Arte Reina Sofía de Madrid. 

 

La marcada estructura compositiva triangular de este óleo, así como los elementos en estricta simetría que lo integran, quedan equilibrados por el eje longitudinal que define la farola central. Asume el protagonismo del lienzo el pequeño templete (“el Huevo”) donde interpretan los músicos y los niños juegan a su alrededor, centro de interés de la composición.    

 

El festivo ambiente nocturno que inunda el lienzo se amplifica con el paseo de adolescentes y mayores que transitan las calles laterales del jardín bajo sus centenarios olmos. Al fondo encontramos el Ayuntamiento con sus ventanas iluminadas, en la parte baja de la tela se insinúa la carretera con la escalinata que daba acceso al recinto, a nuestra derecha no falta el quiosco de chucherías para deleite de la chiquillería, ni las mesas de la terraza del “Bar Marisol” en su esquina inferior izquierda. 

 

Zabaleta representa la escena en un solo plano, otorgándole perspectiva y profundidad con los cuatro triángulos lumínicos proyectados por las farolas que rodean al cono central de luz, un sutil juego de luces y sombras. Recurso que se suma a los diferentes tamaños de las figuras, que acentúan esta sensación.

 

Predominan los colores fríos, azules, verdes y violetas que soportan las luminosas y cálidas pinceladas de amarillos, blancos y naranjas, que le dan vida y le imprimen una gran fuerza expresiva, para así lograr ese efecto rutilante y alegre que inunda la tela. 

 


Itinerario expositivo: 

 

Galerías Layetanas. Barcelona, 1949, nº 23. 

Museo Nacional de Arte Moderno. Madrid, 1951, nº 52. 

Dirección General de Bellas Artes. Madrid, 1961, nº 43. 


 

Miguel A. Rodríguez Tirado

ACARZ