martes, 23 de mayo de 2017



OTRAS TÉCNICAS DE EXPRESIÓN ESTÉTICA.

Grabado.

Zabaleta solo hará una única incursión en el campo del arte gráfico, como otra técnica de expresión de su universo estético. Un solo grabado de "aguatinta a la goma".

A finales de los años 40 y principios de los 50, encontramos en Barcelona las primeras ediciones de grabados no académicos, “Las Estampas de la Cometa” y las ediciones de “La Rosa Vera”. Esta última aparece en Barcelona en el año 1949, con el fin de promocionar y suscitar un nuevo interés por el grabado, y acercar a él a los/as artistas pintores/as del momento; marcandose como objetivos la producción regular de una obra grabada por parte de los artistas de la época y revivir un movimiento de adhesión y simpatía del público en torno a la misma. O sea crear una escuela de grabadores en el sentido más amplio de la palabra y despertar la sensibilidad de los coleccionistas.

Los ejemplares de la "Rosa Vera" ofrecían la particularidad de no estar sometidos a la tradicional servidumbre literaria. En ella, los grabadores no aparecen ilustrando un texto literario, sino a la inversa: un texto literario ilustra el grabado, concebido y realizado en la más absoluta libertad artística, creado con la integridad e independencia propias de toda obra de arte. 

El editor Víctor María d'Imbert y Jaume Pla i Pallejà (1914-1995) grabador y director técnico de la colección, encargarán al artista elegido un dibujo, asesorándole y orientándole sobre la mejor técnica para su reproducción como estampa. Y su grabado final, inspirará o será comentado por un escritor o poeta.


La “Col.lecciò de Gravats Contemporanis de Ediciones de la Rosa Vera” editó dos volúmenes de 24 grabados de artistas catalanes (1949-1950 y 1950-1951), el primero con portada y prólogo de Jaume Pla.

La experiencia catalana de “La Rosa Vera”, pasará a Madrid entre los años 1955 y 1958, con “Los Artistas Grabadores” y la inestimable colaboración de la galerista Juana Mordó, editándose dos series-volúmenes de grabados, en los que trabajaron la mayoría de artistas que habían participado en los “Salones” de Eugenio d’Ors y/o expuesto en la galería Biosca.
Presentación en Madrid de la "Rosa Vera" (3-17 de noviembre de 1958). Jaume Pla y su esposa.
La primera serie madrileña, con prologo de Pedro Laín Entralgo, contiene grabados de los años 1955 y 1956: Pedro Bueno, Pancho Cossío, Álvaro Delgado, Ángel Ferrant, Cristino Mallo, Benjamín Palencia, Jaume Pla, Vázquez Díaz, Eduardo Vicente, … y Rafael Zabaleta. La segunda serie contendrá grabados de los años 1957 y 1958.

Zabaleta, asesorado por Jaume Pla, utilizara la técnica del “aguatinta a la goma” sobre una plancha de cinc, muy cercana a su trabajo de grandes dibujos con tinta china negra y pincel. Su estampa de pequeño formato y cuidada elaboración, la numero 15 de la serie, titulada “Paisaje” (35 x 25'5), representa un bodegón sobre una mesa en primer plano, abierto al campo, y se pierde en el horizonte, bajo un amplio cielo de nubes. Una temática propia del artista, con una simple y equilibrada composición.


El grabado es ilustrado con un texto literario del Premio Nacional de Literatura (1933) y Premio Nobel (1977) Vicente Aleixandre y Merlo (1898-1984): “La Llanura Duerme”, expresamente inspirado en el dibujo y su técnica de reproducción.

Este grabado sería la imagen del cartel de la exposición “La Gravure Espagnole Contemporaine. Les collections de gravures des ediotions de la Rosa Vera”, en el Musée Galliera de París, de 1959. Esta colección de grabados, se expusieron en gran número de ciudades europeas y americanas, a lo largo de la década siguiente. En Madrid, se presento en la Sala de la Dirección General de Bellas Artes (Palacio de la Biblioteca Nacional) del 3 al 17 de noviembre de 1958.

En el catálogo de Madrid, aparece la ilustración del grabado con la leyenda: "Nº. 92. RAFAEL ZABALETA.- Paisaje. Aguatinta." En el de París, se produce una confusión en la leyenda, apareciendo bajo el grabado: "Nº. 88. ÁNGEL FERRANT.- Dialogue. Manière noire", y en el Ferrant la leyenda de la ilustración de Zabaleta; indicandose en una cartela: "Un incident technique a fait apparaître les clichés n.º 88 et 92 l'un à la place de l'autre. Nous nous en excusons auprès du lecteur."
  
Hemos encontrado una tirada similar de 15 ejemplares, en manos de particulares. Si nos fijamos en él, en su lateral derecho observamos una mujer, que no aparece en el grabado original "Paisaje" de la "Rosa Vera". La plancha, a todas luces la misma, sería trabajada a posteriori por Zabaleta, que dibujará el lateral para diferenciarlo del original, antes de destruir aquella. Con ello, obtendría quince grabados adicionales, para regalar a sus amigos.   

La deformación del grabado es debido al ángulo fotográfico.
Rafael Zabaleta mantendrá su admiración y amistad, hasta su muerta, hacia el maestro grabador, Jaume Pla, que le corresponderá post mortem, con una excelente obra realizada "al buril", que se encuentra expuesta en la "Sala de Amigos" del Museo de Quesada, desde agosto de 1977.

"La noguera. Altafulla", 1955. Dedicatoria: "A R. Zabaleta, en recuerdo de las horas que pasamos ante una plancha de cobre. Con afecto", rúbrica
Jaume Pla, será requerido por Camilo José Cela en 1963, para supervisar la impresión de su publicación “El Solitario” y “Los Sueños de Quesada”, en la edición original de Papeles de Son Armadans, así como para la primera de Alfaguara, en 1966. Jaume Pla, dirigirá el proceso de impresión de las 25 ilustraciones de la serie de dibujos de Rafael Zabaleta, los “Sueños de Quesada”; ilustrados estos, con textos surrealistas creados exprofeso por la pluma del Premio Nobel.


Collages

“El surrealismo admite cualquier forma de realización; incluso adopta la nueva del collage, cuadro realizado a base de recortes de grabados o fotografías, compuestos de manera caprichosa y más o menos intencionada. Cabe en la obra surrealista utilizar la técnica de la más concreta y precisa miniatura, la puntillista del impresionismo, o la vigorosa del expresionismo o de la pintura “fauve”. Antología Española de Arte Contemporáneo, CR-AC. Barcelona, 1955.

Durante su primera estancia de un mes en París, en el año 1935, Zabaleta deambulará en silencio (no hablaba francés) por sus calles y bulevares, para visitar con emoción sus grandiosos museos, y poder conocer y estudiar de primera mano a los grandes maestros del arte del siglo XIX y XX. Le emocionarán especialmente las obras de los surrealistas y dadaístas europeos, entre los que él destacaba a Max Ernst. París y Quesada eran los dos polos de su pasión personal.

Entre marzo y abril de 1936, el pintor visita en Madrid la exposición de “Composiciones Supra-realistas” de Max Ernst, celebrada en el Museo Nacional de Arte Moderno. A partir de aquí, el artista realizará cuatro collages surrealistas de una gran calidad.


“Zabaleta había compuesto una serie de collages y dibujos, con referencia constante a episodios de la guerra europea y a edificios y lugares de París … Zabaleta vivió entregado a la pintura y al dibujo. Si en alguna ocasión realizó algún collage, a través de los recortes de La Ilustración Española, que le evocaban episodios de su infancia, lo que hizo como homenaje a los maestros del dadaísmo y el surrealismo, a quienes tanto admiraba.”. Revista Bellas Artes 70. ”Rafael Zabaleta, diez años después”. CR-AC. Julio 1970.



Los cuatro collages, se encontraban en un principio enmarcados en un solo cuadro, con un recorte de la firma de Rafael Zabaleta, procedente de una carta de Zabaleta a Cesáreo Rodríguez-Aguilera de fecha 14 de febrero de 1948 (reverso).


Cerámica.

María Guzmán Pérez, incluye en su “Estudio Catalográfico” de la obra de Rafael Zabaleta, dos platos cerámicos, de 25 cm. de diámetro, pintados presumiblemente por el artista.


Zabaleta viaja a Toledo en 1959, acompañado de Manuel Sanchez Camargo, visitando el Alfar de Sanguíneo, donde compartirá dibujos con el pintor Javier Clavo, sobre unos platos cerámicos. Uno de ellos, presenta un dibujo de una cabeza femenina con pañuelo, en colores y trazo craso, de cierta influencia picassiana. En su perímetro se lee: “R Zabaleta. Toledo”, aunque fijándonos bien, puede reconocerse como: “a R Zabaleta. Toledo”. Este plato será nombrado como: “Campesina de Toledo” en la catalogación de Mª Guzmán. El otro, muestra un esquemático, expresivo y colorido paisaje urbano: “Vista de Toledo”, en la catalogación de Mª Guzmán. En su perímetro se puede leer: “A ZABALETA CLAVO 1959 TOLEDO”.


María Guzmán nos confirma la presentación de ambos platos en la Galería Durán, en junio de 1991, adquiridos por el  coleccionismo privado.

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Rafael Zabaleta conocerá al ceramista Josep Llorens Artigas en la I Exposición Antológica de la Academia Breve de Crítica de Arte de 1945, celebrada en la Galería Biosca de Madrid (18 de junio- 18 de julio), que organizaba el crítico de arte Eugenio d’Ors. En las Exposiciones Antológicas se presentaban las once mejores obras de arte expuestas en Madrid, entre la primavera anterior y la siguiente. Zabaleta participa con un Bodegón y Llorens Artigas con dos Vasos de gres. Volverán a coincidir ambos artistas en el IV Salón de los Once de 1947, celebrado en el Museo Nacional de Arte Moderno de Madrid, siendo presentados en el catálogo por Juan Valero y Camón Aznar, respectivamente.


En los inicios de  este año 1947, Rafael Zabaleta presenta su obra por primera vez en Cataluña, en la Galería Argos de la Ciudad Condal (del 25 de enero a 7 de febrero), exponiendo 20 óleos y 12 acuarelas. Llorens Artigas visita la muestra, donde coincidirá con el intimo amigo y paisano del artista, el crítico de arte Cesáreo Rodríguez-Aguilera Conde. Con anterioridad, el pintor ya le había hablado a este del ceramista, con admiración y simpatía. Llorens Artigas mantenía con Zabaleta una cordial y afectuosa amistad, que a partir de entonces compartirían los tres. Una intensa relación artística y personal, basada en un generoso sentido de la amistad y un dialogo, abierto, cordial y eufórico.

A partir de aquella exposición, las visitas de Zabaleta a Barcelona serán frecuentes. Y el encuentro con Llorens Artigas y su esposa Violette, se convertía en obligatorio.


“En cierta sobremesa, tras un largo paseo por los frondosos alrededores de aquel bello rincón de la naturaleza (*), Llorens Artigas nos mostraba la preparación de una hornada de sus obras y solicitó de Zabaleta que dibujara un cuenco que tenia preparado, colocándolo en sus manos. El pintor opuso su total ignorancia de la, para él, nueva técnica, pero el amigo venció, con sus orientaciones, la dificultad. Actualmente se conserva, en el Museo Zabaleta de Quesada, la cerámica única ilustrada con una orla de mariposas realizada por el pintor quesadeño, bajo la dirección del maestro ceramista.” Catálogo-libro de la Exposición Homenaje a Llorens Artigas. Centenario de su nacimiento (1892-1980). Barcelona, 1992. Texto de CR-AC.

El cuenco, de débiles e inseguros trazos, fue uno de los objetos que guardó Zabaleta en su estudio hasta el día de su muerte, encontrándose depositado en la actualidad en el Museo Rafael Zabaleta de Quesada (Jaén). 

(*) El Mas de Racó (Gallifa-Vallès Occidental, Barcelona), donde instala su casa-taller el ceramista Josep Llorens Artigas a partir de 1951, hoy sede de su Fundación. 

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La familia Castaño Lasaosa-Zabaleta mantiene en depósito, una espléndida colección de obras de Rafael Zabaleta y de sus amigos artistas, en El Centro Museo Vasco de Arte Contemporáneo, ARTIUM de Alava, entre las que encontramos tres cerámicas de su amigo Antoni Cumella, objetos personales como el anterior, que guardaba con gran cariño el pintor en su estudio de Quesada.


"Bodegón de las cerámicas", 1955 (61 x 50) 

Alfombras y tapices.

En una conversación entre Cesáreo y Zabaleta, este recordaba la solicitud de Eugenio d’Ors de un catálogo de alfombras de esparto de Úbeda.

Quesada 11 de julio de 1946
Querido y admirado D. Eugenio: Hace tiempo tengo pedido a Úbeda catálogo con los modelos y precios de alfombras de esparto, esperando el recibirlo para escribirle al tiempo de enviárselo.

Quesada 3 de agosto de 1946

Querido y admirado D. Eugenio: Por fin recibí noticias de Úbeda sobre las alfombras de esparto. Me dicen que las venden en los almacenes «Simeón» y me mandan unas fotografías de los modelos más lujosos caros, de un dudoso gusto, por lo tanto es inútil le mande las fotos ya que V. con ellas a la vista puede elegir las que más le agraden.

El precio es de 80 pesetas metro cuadrado, pero teniendo en cuenta que son las más lujosas, y que en otros modelos más sencillos baja el precio.

En las «Galerías Preciados» también venden alfombras de esta clase.
Yo estoy sobre este asunto y lo que... (falta una línea)... comunicaré.


Y a Cesáreo, se le ocurrió plantearle al pintor la posibilidad de crear unas alfombras de esparto con sus dibujos.

Quesada 18 de Abril de 1956
Querido amigo Cesáreo:
 Me parece bien lo de las alfombras y tapices. Yo la alfombra solo la concibo abstracta o geométrica, y lo que me gustaría seria hacer tapices. Ahora bien el tamaño que me das es bastante grande, y ofrecen dificultades, en este momento insuperables, pues no tengo material.
Yo acepto tu idea, pero no puedo con la rapidez que me pides. Ya hablaremos sobre esto en cartas sucesivas. Ahora pinto a un ritmo previsto, hasta mi marcha, el día 8 de Mayo.
Rafael Zabaleta


Al final, el proyecto de las alfombras de esparto con dibujos de Zabaleta, quedo en el aire, no llevándose a cabo.


Zabaleta pintor de decorados.

“En Quesada, gracias al esfuerzo de Juan Arroquia, tuvo en los años anteriores a la guerra (1934 a 1936) un grupo teatral, en el que yo (Cesáreo) intervine como actor y con el que se dieron diversas representaciones. Zabaleta colaboró, pintando directamente los decorados de algunas obras.” (“Zabaleta Intimo”, Cesáreo Rodríguez-Aguilera Conde).

En 1935 se representa la obra de Muñoz Seca, “Las cosas de Gómez”, dirigida por Juan Arroquia Herrera, siendo los decorados pintados por Rafael Zabaleta.
Vista de "La Curva". Teatro "Hermanos Alvarez Quintero", junto a la almazara "Bética Aceitera" de Quesada.
Las representaciones se dieron en el teatro “Hermanos Álvarez Quintero”, un proyecto promovido y anhelado por Juan Arroquia, financiado por las “Señoritas Serrano Rivera” y donado por ellas al pueblo de Quesada; posteriormente, fue también utilizado como sala de proyecciones cinematográficas, en nuestro recuerdo, el Cine del “Tío Paniuvas”. 


Muñecas

Al ser preguntado por las muñecas de cartón que se encontraban en su estudio, más de una docena, Zabaleta respondía: “Es que me las manda Vicenta (que junto a su casa tenía una modesta Mercería) porque están estropeadas, para que se las retoque y así pueda vender” (”En memoria de Zabaleta” CR-AC). Al parecer, le hacia el favor a su vecina, Vicenta Paterna García, realizando algunos arreglos y retoques con óleo, en los deteriorados cuerpos de aquellas figuras de cartón.

A la derecha, casa de Rafael Zabaleta con dos ventanales, junto a ella la "Mercería de Vicenta", en la puerta. 

Miguel A. Rodríguez Tirado


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